La nueva embajadora de los Estados Unidos en la República Dominicana, Leah Campos, llegará al país este miércoles 22 de octubre, según informó el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, durante su participación en el espacio informativo La Semanal con la Prensa.
Con la llegada de Campos marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones diplomáticas entre ambos países, caracterizadas históricamente por la cooperación en áreas como comercio, seguridad, educación y desarrollo institucional.
En tanto, el canciller dominicano también adelantó que sostendrá una reunión formal con la embajadora el jueves, al día siguiente de su arribo. En ese mismo contexto, se espera que la diplomática presente sus cartas credenciales al presidente de la República, Luis Abinader, como parte del protocolo oficial para asumir formalmente sus funciones.
Leah Campos fue confirmada por el Senado de Estados Unidos para asumir el cargo, convirtiéndose en sucesora de Robin Bernstein y, más recientemente, de Robert W. Thomas, quien se desempeñó como encargado de negocios interino.
Con una sólida trayectoria en el ámbito de la diplomacia y la seguridad nacional, Campos ha ocupado cargos clave tanto en el Congreso estadounidense como en agencias de inteligencia, lo que refuerza su perfil para representar los intereses de Washington en Santo Domingo.
Su designación es vista como una señal de continuidad en las buenas relaciones bilaterales, especialmente en temas estratégicos como la cooperación antinarcóticos, la inversión extranjera y la protección de los derechos humanos.
También se espera que impulse proyectos de fortalecimiento institucional y desarrollo económico a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que mantiene una activa presencia en el país.
La llegada de una nueva embajadora suele traer consigo una agenda renovada y énfasis en áreas prioritarias para ambas naciones. En este caso, se anticipa que Campos mantendrá un enfoque especial en el fortalecimiento del comercio bilateral, la educación intercultural, la gobernanza democrática y los desafíos regionales en materia de migración y cambio climático.
Con su arribo, se inicia una nueva etapa de trabajo diplomático que continuará consolidando los históricos lazos entre Estados Unidos y República Dominicana, dos naciones unidas por una larga tradición de amistad, cooperación y valores compartidos.

