Durante 16 años, Yisel Dorrejo ha hecho de capturar emociones una profesión: el “sí, acepto”, los abrazos en familia, la alegría de una celebración y esos instantes espontáneos que merecen permanecer en el tiempo. Una carrera construida con sensibilidad, constancia y una mirada muy personal detrás del lente.
Oriunda de Monción, su recorrido por distintos escenarios y áreas de la fotografía le ha permitido evolucionar junto a una profesión que también se transforma.
Actualmente, gran parte de su trabajo está enfocado en la fotografía de bodas, bodas de destino y cobertura de todo tipo de eventos, acompañando historias y celebraciones aquí en República Dominicana.
Para Yisel, fotografiar una boda implica mucho más que documentar una ceremonia. Es contar una historia completa: los preparativos, los detalles, las emociones de los novios y sus familias, los encuentros y aquellos momentos inesperados que terminan convirtiéndose en algunos de los recuerdos más valiosos de ese día.
Su trabajo y aporte a la industria nupcial también han sido reconocidos. En 2025 recibió un reconocimiento de Puerto Plata Bridal por su destacada trayectoria en la fotografía de bodas y su aporte creativo a la industria nupcial.
Ese mismo año fue nominada en los Premios LAWA, celebrados en mayo en Santo Domingo, en la categoría “Fotógrafo de Bodas Región Norte”, dentro de unos premios que reconocen el talento y trabajo de profesionales de la industria de bodas y eventos y del turismo de romance.
Estos logros representan una nueva etapa dentro de una carrera que ha sabido mantenerse vigente sin perder su esencia. Porque 16 años en la fotografía también significan adaptarse, aprender, explorar nuevas tendencias y responder a una generación de clientes que busca imágenes naturales, auténticas y capaces de transmitir cómo se vivió cada experiencia.
Su trabajo en bodas de destino le ha permitido, además, llevar su lente a nuevos escenarios, combinando la emoción de cada celebración con la identidad y belleza de cada lugar. Una especialidad estrechamente vinculada al crecimiento del turismo de romance y a la proyección de República Dominicana como destino para bodas y celebraciones especiales.
Pero detrás de la fotógrafa también está la mujer que ha construido su carrera de la mano de su familia. Es esposa y madre de tres hijos, Darío, Salma y Amanda, roles que forman parte esencial de su vida y que conviven con las exigencias de una profesión que muchas veces implica largas jornadas, fines de semana de trabajo y viajes.
A 16 años de aquel primer acercamiento profesional a la fotografía, Yisel Dorrejo continúa detrás del lente con nuevos destinos, eventos y momentos por capturar. La experiencia ha afinado su mirada, pero permanece intacta la esencia que ha definido su trabajo desde el principio: capturar lo real, las emociones y esos instantes que, aunque duren apenas unos segundos, pueden conservarse para toda la vida.

