El presidente Luis Abinader encabezó el acto de graduación de 50 profesionales de la octava promoción de la Maestría en Derecho Administrativo y Gestión Municipal, impartida por la Liga Municipal Dominicana (LMD), dedicada a la memoria de su padre, José Rafael Abinader Wasaf, por su trayectoria educativa y su apego a la ética.
Junto a representantes de su familia, entre ellos, el rector de la Universidad Dominicana O&M, José Abinader Corona, el mandatario recibió el homenaje dedicado a su padre por su destacada trayectoria como educador, jurista y servidor público, y a su legado en la educación superior, la institucionalidad democrática y el desarrollo nacional, expresado especialmente en la fundación de la Universidad Dominicana O&M.
Además, se destaca que su integridad, su vocación de servicio y su compromiso con el bien común constituyen un referente para quienes asumen la responsabilidad de servir al Estado y fortalecer los gobiernos locales.
La apertura del acto estuvo a cargo del presidente de la LMD, Víctor D’Aza, y de Marcos Francisco Massó, director de la maestría y catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Castilla-La Mancha, institución académica aliada en el desarrollo del programa.
Durante el emotivo acto, el rector de la Universidad Dominicana O&M, José Abinader Corona, agradeció a la Liga Municipal Dominicana y a los presentes por el homenaje a su padre, José Rafael Abinader, y expresó: “Este es un acto muy emotivo para nosotros, para la familia, donde se honra a mi padre con la distinción y el homenaje de colocar su nombre en este acto de investidura”.
Agregó: “Mi padre fue un hombre multifacético, de múltiples manifestaciones en su vida, desempeñándose como educador, escritor, empresario y emprendedor permanente, pero, sobre todo, su gran pasión fue el servicio público y la educación”, manifestó y dijo que recibir el homenaje en el marco de un acto académico toca las fibras de lo que lo movía en su vida personal y profesional: saber que un país se puede transformar con los procesos educativos permanentes y también con el manejo correcto y ético de las relaciones de poder y el pulcro manejo de los fondos públicos.
Abinader felicitó a los graduados y los exhortó a tener presente “que todo lo que hacemos tiene una dimensión individual y una dimensión colectiva”. Añadió: “Nuestros tiempos exigen que nuestro comportamiento en esa dimensión colectiva sea asumido con mucha más exigencia y mucha más dedicación, sobre todo por el momento que atraviesa nuestro país, de progreso, avance y cambios y transformaciones significativas”.
Al concluir, agradeció el trabajo de la Universidad de Castilla-La Mancha y del equipo de la maestría, así como los testimonios sobre su padre ofrecidos por Milton Ray Guevara y Elías Serulle. “Agradecemos de manera especial esa amistad y ese testimonio, muy significativo para nosotros”, expresó.

