La decisión del Gobierno de Estados Unidos de incluir al Cártel de los Soles en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) marca un nuevo nivel de presión contra el régimen venezolano, al que Washington vincula directamente con esta estructura.
La medida, que entra en vigor este lunes, coloca al grupo en la misma categoría legal que organizaciones consideradas altamente peligrosas por su potencial desestabilizador y violento.
Esta designación, administrada por el Departamento de Estado, otorga a las autoridades estadounidenses mayores facultades legales para imponer sanciones, congelar bienes y procesar judicialmente a quienes mantengan vínculos con el grupo.
La inclusión del Cártel de los Soles fortalece el marco jurídico que ya pesaba sobre altos funcionarios de Venezuela por delitos relacionados con narcotráfico y corrupción, ampliando el margen para acciones más contundentes.

