Los ministros de Exteriores de la Unión Europea prolongaron este lunes por un año, hasta el 10 de enero de 2027, las sanciones impuestas contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, en respuesta a la crisis política e institucional generada por la imposición del modelo chavista.
Dicha decisión fue adoptada durante una reunión celebrada en Bruselas, ante las “persistentes acciones que socavan la democracia y el Estado de Derecho, así como las continuas violaciones de los derechos humanos y la represión de la sociedad civil y la oposición democrática, también en relación con la celebración y los acontecimientos que siguieron a las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024”, según indicó el Consejo de la Unión Europea, que agrupa a los Estados miembros.
Las sanciones afectan actualmente a 69 personas, quienes están sujetas a la congelación de activos y a la prohibición de recibir fondos o recursos económicos, tanto de forma directa como indirecta. Además, tienen vetado viajar o transitar por territorio comunitario.
El régimen de sanciones, vigente desde noviembre de 2017, incluye un embargo de armas y de equipos que podrían utilizarse para la represión interna, así como restricciones dirigidas a miembros clave del régimen de Maduro, entre ellos responsables del Consejo Nacional Electoral, el Tribunal Supremo de Justicia, las fuerzas armadas y los organismos de inteligencia.
De acuerdo al Consejo de la UE, el objetivo de estas medidas es “apoyar una solución negociada y democrática para la crisis en Venezuela”. La institución subrayó que las sanciones no están diseñadas para afectar a la población venezolana ni a la economía del país. “La responsabilidad de poner fin a la crisis en Venezuela recae en sus autoridades”, afirmó en un comunicado oficial.

